Jumma de Maqroll el Gaviero. Una lectura etílica

Tragaluz Editores
9789588845326
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13,00 €
Impuestos incluidos

81 págs. 23,5 x 14 cm. Tapa blanda

Descripción

Antonio García Ángel hace un recorrido por la erudición etílica de Álvaro Mutis. Y lo hace de la mano de Maqroll, personaje que aparece en diferentes novelas del escritor bogotano, y que se mueve siempre entre tabernas, cervecerías, tascas y bares. García Ángel analiza los gustos del marinero que bebe según su estado de ánimo y le hace una completa arqueología a los licores y cocteles que aparecen en los relatos. También reseña los modales de catador experto y las propias recetas de Mutis.

A esta recuperación histórica y literaria, se une el artista Samuel Castaño, que ilustra los símbolos que acompañan la vida de un hombre de mar dedicado a naufragar en aguas poco profundas.

"Hasta que conocí poemas como “Moirologhia”, “Sonata” o “Canción del este”, tuve para la poesía sensibilidad de leñador. Álvaro Mutis estableció un puente que pronto me hizo disfrutar a otros poetas y luego la poesía en general. Con los años me hice escritor y quise pagar esa deuda escribiendo algo sobre él, pero no encontraba por dónde, pues se trata de un autor sobre el que han corrido mares de tinta. Sin embargo, leyendo sus novelas descubrí un filón: en ellas fluyen sin remanso los más variados néctares, fermentos y elíxires embriagantes. Así nació mi libro Jumma de Maqroll el Gaviero, en el que fui extrayendo todo su conocimiento etílico, la teoría que está repartida a lo largo de su narrativa. Lamento no haber encontrado su fórmula del dry martini, de la que Mutis se ufanaba sin pudor, pero pesqué un fax donde revelaba la receta de un coctel de su invención, el maqroll, su “más personal creación”. El otro gran hallazgo fue su “Decálogo del buen bebedor”, una preceptiva que fue construyendo a lo largo de los años en compañía de Arnulfo Julio, un amigo que le servía de secretario y asesor en ese ejercicio que solían acompañar, por supuesto, con unos tragos.

Una de aquellas sesiones ocurrió en 1990, durante una comida en casa de Roberto Burgos Cantor, y contó con la presencia de Gabriel García Márquez. ¿Gabo hizo alguna sugerencia o tuvo participación en el decálogo? La memoria de Julio se deshilacha en ese punto, pero él y su esposa tuvieron la precaución de reconstruir casi todos los mandamientos y guardarlos en una hoja que apareció, junto con la foto, en el fondo de un cajón: 1. No bebas solo. 2. No bebas antes de la 1:30 de la tarde. 3. No bebas con desconocidos. 4. No bebas en momentos de angustia sentimental o de problemas de tipo práctico que también la causen. 5. No bebas un trago que no conozcas a fondo, es decir, no ensayes tragos nuevos. 6. Aprende que cada momento tiene su licor, escógelo. 7. Conserva la naturaleza de lo que bebes: no mezcles venenos distintos. 8. Nunca invites a un trago sino a unos tragos. 9. Fundamental: jamás te emborraches. Fue imposible dar con el décimo mandamiento del decálogo. Sugiero que ..." Del Autor en la revista El Malpensante

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